Capítulo # 34
Silviocalle8:
Usted sabe muy bien que yo soy un hombre sincero de donde no crece la palma y que considero que tengo más que un leopardo friolento con abrigo, porque tengo un buen amigo y ese es usted.
Pero no tengo pensado ni por pensar irme a vivir a Miami, porque muy pronto esa ciudad será declarada oficialmente “Orificio Negro del Razonamiento de la Humanidad”, y no porque en ella amanezcan algunos afronorteamericanos con orificios por peleas entre pandillas, sino porque allí el que piensa termina convirtiéndose en comunista y eso si que no va conmigo. Yo me he pasado muchos años de mi vida pensando en las musarañas, para que ahora cualquiera me empiece a acusar de rojo, eso no se lo permito ni a Eric, El Rojo. Amigo mío, se dice también que muy pronto va a empezar una campaña de alfabetización en Miami, para enseñar a la gente a hablar más mierda todavía, pero con un plan para que, al menos, usen correctamente la lengua y eso tampoco me gusta, porque a mi lengua no me la toca nadie.
¿Se ha puesto a pensar además que si mañana a los miamenses les de por proclamar al condado, república independiente, con la anuencia y la alegría de todos los norteamericanos que apoyarán la medida con tal de poderse quitar de arriba a toda esa tribu, en que se convertiría aquello? Yo no quiero estar ahí para ese entonces y por eso le pido que nos vayamos a conquistar Cuba.
Sinmiamienmente…
Bertobal Colón
P.D.: ¿Ha leído por casualidad el libro de Camilo Egaña, “Piensas ya en las musarañas?
Cristoberto Colombófilo:
Es extraño que yo sea de Cuba y quiera ir a Miami y Usted sea de Miami y quiera ir a Cuba. ¿Tanto afecta la marihuana? En serio, es increíble que usted quiera regresar a la Isla. ¿Es usted Isla-mista fundamentalista? ¿Quiere meter su mente dentro de una funda lista para su suicidio? Mire, amigo mío, en estos 50 y tantos años de Revolución, la única esperanza es que los dirigentes de la misma, que son sempiternos, se sempimueran y se deshaga el sistema de represión más fino del mundo. Con decirle que cuando yo como proteína (de Pascua a San Juan), voy al baño y trato de hacer caca en silencio y controlando el olor para que nadie se entere que comí carne.
Por eso estamos esperando un milagro, amigo mío. Un milagro muy difícil: que Fidel alguna vez deje de mandar, que Raúl de verdad era bueno en el fondo y lleve a Cuba a resurgir de sus cenizas como el Gato Felix; o que Obama y las otras naciones del mundo tengan un ápice de interés real en ayudarnos como si fuéramos familia (sin violencia intrafamilar, claro). Mientras llega el milagro, le propongo irnos a otra Isla. El problema de Bermudas es que hay varios cubanos allí de ambos bandos y no soporto más la politiquería cubana “pro y contra”. ¡Nos iremos a Groenlandia! Disfrutaremos allí de playas paradisíacas, clima acogedor y así nos mantenemos cerca de Cuba (*). ¿Qué le perece?
Atontamente,
Silviolandia.
(*) Cuba es una Isla rodeada de riscos y asteriscos, de costa y arena. Por eso el Comercio Internacional Naval Calla… o encalla. Por eso es que se pueden escapar pocas balsas.
Fin
Nota de los autores (Eduardo Triana y Pepe Pelayo): El título real de esta e-Novela que sale por Capítulos todos los martes (más o menos) es: "Dos epistoleros cubanos se afrentan en duelo nacional", pero por presiones de algunos familiares y los dueños del dominio de este blog, lo cambiamos por "Habana @ Miami". Esperamos que esto no les cause molestias. Gracias.






